El compromiso: un valor humano en declive

Symbolic handshake wrapped in barbed wire on a white background representing restriction and unity.

El compromiso, una cualidad intrínsecamente humana, es una manifestación de libertad, voluntad y madurez. Sin embargo, en la sociedad actual, se percibe erróneamente como una limitación a la libertad individual.

Se ha popularizado un concepto de «compromiso light», enfocado en aspectos superficiales como el ejercicio, la alimentación saludable o dejar de fumar, es decir, compromisos socialmente aceptables que impactan la imagen o la salud personal.

No obstante, el compromiso con lo que realmente importa para la felicidad humana, aquel que involucra la totalidad de la persona, está en desuso. Incluso, se justifica la ruptura de compromisos importantes con sorprendente naturalidad.

Un ejemplo de esto es la madre que, en la boda de su hijo, le ofrece un refugio en casa ante cualquier dificultad, transmitiendo implícitamente la idea de evitar el esfuerzo y la lucha que implican los compromisos.

Esta falta de compromiso se refleja también en el lenguaje cotidiano, donde expresiones como «lo siento de corazón» o «se lo agradezco en el alma» se escuchan cada vez menos.

Otra forma sutil de evadir el compromiso es establecerlo con la intención de romperlo si la relación no «funciona» en el futuro, asumiendo que las dificultades y los altibajos emocionales son motivo suficiente para abandonarlo.

Esta tendencia a huir del compromiso genera un sufrimiento innecesario en la sociedad. Según Víctor Frankl, se observa un aumento en las enfermedades mentales y una creciente desconfianza en las relaciones interpersonales, ambos efectos atribuidos a la disminución de la capacidad de compromiso.

Es crucial recordar que la ruptura de un compromiso personal siempre causa dolor, a veces irreparable. En las relaciones de pareja, muchos compromisos se rompen por no haber finalizado a tiempo noviazgos que no funcionaban, influenciados por una fuerte adicción emocional, a menudo vinculada al sexo.

Esta adicción emocional, tarde o temprano, se desvanece, dejando al descubierto la incompatibilidad de la pareja. Por ello, es fundamental saber terminar relaciones fallidas durante el noviazgo, aunque sea difícil, y fomentar conversaciones honestas sobre el compromiso. ¡El esfuerzo vale la pena!

Scroll al inicio